Las infraestructuras en alta —como canales, balsas, embalses y ríos, así como los puertos y puertos deportivos— presentan diversas problemáticas relacionadas con la pérdida de capacidad y funcionalidad de las mismas, debido a los continuos procesos de aterramiento y sedimentación. Estos fenómenos se originan principalmente por la erosión, la actividad agrícola y, en general, la acción antrópica.
Marea, a través de su división de mantenimiento fluvial y portuario, dispone de tecnología innovadora y eficaz para abordar ese problema generalizado con un impacto ambiental, unos plazos de ejecución y unos costes mínimos. Para ello, cuenta con equipos propios que permiten realizar el dragado fluvial, eliminar especies invasoras, regenerar espacios naturales y, en general, llevar a cabo todo tipo de actividades relacionadas con el mantenimiento fluvial y portuario.
Gracias a la extracción de sedimentos y a la limpieza de estas infraestructuras hidráulicas, es posible impulsar acciones vinculadas a la economía circular, como la gestión del sedimento, su devolución al lugar de origen o incluso su valorización para aprovechamiento como enmienda agrícola.