Entrevistamos a David Miguel Roldán García, técnico de operación y mantenimiento en Marea. Natural de Cabra (Córdoba), este Ingeniero Técnico Agrícola sabe bien que en su trabajo no hay dos días iguales: supervisa instalaciones, coordina equipos y se mueve entre plantas de tratamiento, licitaciones, trabajo de campo y gestión técnica. Cuando se quita el casco, le encanta disfrutar de la familia, los amigos, la playa y el campo.
¿Cómo llegó a MAREA?
Mi llegada a MAREA fue hace casi nueve años y fue por el boca a boca, tenía antiguos compañeros de mi primera empresa que me conocían y en MAREA necesitaban poner en marcha algunas obras, además mi situación laboral es ese momento no estaba consolidada.
¿Qué fue lo que más le sorprendió al incorporarse a la empresa?
Nada tiene que ver mi primera incorporación con la actual, al principio todo estaba empezando y veíamos un futuro bastante oscuro, pero las ganas de seguir adelante nos hicieron crecer poco a poco.
¿Recuerda su primera obra o su primera instalación? ¿Cómo fue esa experiencia?
Mi primera instalación fue una pequeña EDAR en una pedanía de Jeréz de la Frontera (Cádiz). No tenía ninguna experiencia en plantas de tratamiento de agua residual y todo me parecía un mundo. Era la primera instalación de este tipo que veía y lo peor de todo era que, en breve, sería el responsable de la explotación y el mantenimiento. La experiencia fue dura, pero gracias al esfuerzo, las ganas, el apoyo familiar y la ayuda de mi compañera y responsable fui aprendiendo todo lo que necesitaba, hasta llegar a lo que soy ahora.
¿Qué tipo de instalaciones, equipos o sistemas supervisa habitualmente en su día a día?. Normalmente son EDAR y supervisamos todos los equipos e instrumentos que la componen.
Cuando llega a una instalación, ¿qué es lo primero que revisa o en qué se fija?
Me fijo en la calidad del agua tratada y en la limpieza y conservación de la instalación. En mi familia siempre se ha dicho: “viendo la choza, se ve al melonero”
En una planta de depuración, ¿qué considera que es lo más importante para garantizar un buen mantenimiento?
Realizar una buena gestión con personal capacitado con buenos medios materiales y humanos, llevando siempre por bandera la seguridad en el trabajo.
¿Cuál ha sido la avería o incidencia más complicada que ha tenido que resolver, y qué aprendió de esa situación?
Son muchas las averías e incidencias que he tenido que superar. De hecho, esa es una de las principales tareas de mi trabajo, pero quizás, la incidencia que recuerdo con más angustia fue un problema de dosificación de reactivos en la ETAP de Marrakech previa a la visita del Rey de Marruecos a las nuevas obras de ampliación de la planta. Aprendí a parar, pensar y actuar en consecuencia.
¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?
Lo que más me gusta de mi trabajo es su carácter dinámico y la variedad de tareas que implica, ya que combina trabajo técnico, gestión y presencia en campo. Esta diversidad hace que cada día sea diferente y suponga nuevos retos.
¿Y qué es lo más difícil o exigente?
Uno de los aspectos más exigentes de mi trabajo es la responsabilidad que conlleva garantizar el correcto funcionamiento de las instalaciones, ya que cualquier incidencia puede tener un impacto directo tanto en el medioambiente como la seguridad de los trabajadores.
¿Qué parte de su trabajo cree que la gente no ve, pero es clave para que todo funcione?
Una de las partes menos visibles de mi trabajo, pero fundamentales, es toda la gestión técnica y documental que hay detrás de cada instalación. Esto incluye la planificación, el seguimiento de parámetros, la elaboración de informes y el cumplimiento de la normativa, aspectos que no se perciben directamente pero que son esenciales para garantizar el correcto funcionamiento.
Mirando a 2026, ¿cuál cree que será el mayor reto en su área de trabajo?
De cara a 2026, uno de los mayores retos será conseguir poner en marcha las nuevas plantas de tratamiento de agua en el menor tiempo posible para poder pasar más tiempo en casa y disfrutar de mi familia y aficiones.
¿Qué impacto real cree que tiene su trabajo en el medioambiente y en la salud pública?
Mi trabajo tiene un impacto directo y significativo tanto en el medioambiente como en la salud pública. La correcta operación y mantenimiento de las instalaciones de tratamiento garantiza que los vertidos cumplan con la normativa vigente, evitando la contaminación de suelos, ríos y acuíferos.
¿Hacia dónde cree que va el sector?
Como ya ocurre en casi todos los ámbitos, creo que hacia la innovación, la implantación de nuevas tecnologías y la reutilización completa del agua en todos los sectores.
¿Qué avances o mejoras ha notado en los últimos años?
El sector del tratamiento de aguas está entrando de lleno en una fase de transformación digital profunda, pero lo interesante es que no es solo IA y gemelos digitales, sino un cambio completo en cómo se diseñan, operan y monitorizan las plantas de tratamiento de agua.
¿Qué le hace sentirse orgulloso al final de un día de trabajo?
Cuando quedan resueltas las incidencias y problemas con los que empezaste al principio del día.
¿Una frase o lema que le represente? Disfruta hoy, mañana ya veremos.
¿Qué libro recomendaría? Novela histórica: El sanador de caballos, Un mundo sin fin, La mano de Fátima, La Catedral del Mar… cualquiera de ellas.
¿A quién admira y por qué? A mi mujer por su entereza, su fortaleza y saber estar.
¿Cuál ha sido el mejor consejo que te han dado? Sé tú mismo, confía en ti y atrévete a dar el paso.
¿Qué le motiva en los días difíciles? Los días duros se llevan mejor cuando sabes que lo has dado todo.
Si no trabajara en este sector, ¿a qué te dedicarías? A la enseñanza.
¿Su viaje pendiente? Todos, siempre que sea por placer y no por trabajo.








