Manuel Meléndez Díaz conoce la obra desde dentro. Sevillano, lleva más de tres décadas ligado al sector del agua. En MAREA es el encargado de instalaciones mecánicas e hidráulicas y responsable del taller, una pieza clave en el desarrollo técnico de los proyectos de la compañía.
Su día a día es una “aventura” que afronta siempre con positivismo y energía. Coordina, planifica y ejecuta los trabajos de instalación de las empresas subcontratadas, en colaboración directa con el jefe de obra y bajo una planificación exhaustiva.
Dependiendo de la actuación, puede tener a su cargo varias subcontratas y numerosos operarios. Cuando la situación lo requiere, es él mismo quien ejecuta las instalaciones como dosificaciones, salas de deshidratación o montaje de equipos.
Su trayectoria profesional comenzó en el 2000 en MEYDE, empresa especializada en instalaciones y montajes hidráulicos y eléctricos. Allí se formó en instalaciones plásticas, dosificaciones, salas de deshidratación, parrillas de difusores y montaje de equipos como decantadores, reactores biológicos y espesadores, además de realizar trabajos de soldadura y distintos montajes. Tras casi 14 años, pasó a NEOVA Instalaciones Hidráulicas, que posteriormente fue absorbida por MAREA y donde lleva ya más de diez años.
Entre sus trabajos más recientes destacan las instalaciones de la EDAR de Alhama de Almería, junto a Pedro Lerma, y las EDAR de Jimera de la Frontera y Castilleja del Campo, con José María Herrera, además de la supervisión actual de las actuaciones en la EDAR Guadalquivir.
Fuera de la obra, Manuel Meléndez desconecta con la música y el fútbol. Bajista y bético confeso, afirma: “Disfruto del fútbol cada fin de semana y de la música en vivo cada vez que puedo”.
¿Qué le llamó la atención de este sector del agua y el medioambiente para desarrollar su carrera profesional?
Desde muy pequeño este sector me ha llamado la atención, ya que, siendo el agua esencial para todo, recuerdo que con tan solo ocho años ya visitaba obras con mi tío, Juan Jose Vázquez, quien fue la persona que me introdujo en este mundo del agua. Recuerdo pasar horas en su garaje haciendo cuadros eléctricos para EDAR, visitando obras, inspeccionando montajes… Tal era su pasión y dedicación que incluso durante una baja laboral, seguía dando indicaciones para la puesta en marcha para una EDAR. ¡Ni estando de baja paraba de trabajar! Por todo ello, llevo vinculado al mundo del agua desde hace más de 30 años. Siempre actualizado, obteniendo títulos de operario de EDAR, técnico en depuración y aguas potables, PRL…
¿Cómo ha evolucionado el sector desde que empezó hasta hoy?
Las EDARs han pasado de ser instalaciones diseñadas solo para eliminar residuos a convertirse en infraestructuras clave para la sostenibilidad. Primero se centraban en la eliminación física de sólidos, luego en el tratamiento biológico, más tarde en cumplir normativas ambientales exigentes, y hoy en día buscan recuperar recursos como agua, energía y nutrientes, avanzando hacia la economía circular.
¿Cuál es el proyecto que nunca olvidará y por qué?
Uno de los proyectos más significativos fue la depuradora que hicimos para la Lonja de Isla Cristina (Huelva), tanto por su proyecto como por su necesidad, ya que fue una actuación que nos cogió en plena pandemia, la cual no nos influyó para que dejáramos de ejecutarla. Fue un trabajo especialmente significativo por su complejidad y su impacto directo en el entorno, ya que permitió reducir de forma notable el impacto ambiental de la actividad de la lonja.
Si tuviera que definir a MAREA en una frase, ¿cuál sería?
MAREA es una empresa tecnóloga que brinda servicios profesionales de ingeniería hidráulica, combinando experiencia técnica, materiales de calidad y un compromiso constante con el buen funcionamiento de cada proyecto.
¿Lo mejor de trabajar aquí?
Que te sientes valorado. En MAREA se trabaja con cercanía y confianza, y sabes que tu trabajo tiene impacto real en los proyectos y en el resultado final.
¿Qué les hace diferentes?
Su forma de entender el trabajo con el agua: compromiso, soluciones a medida, rigor tecnico y calidad, responsabilidad y experiencia. En definitiva, el gran equipo humano que formamos MAREA, que nos aporta claridad y profesionalidad.
¿Qué le gustaría que la gente supiera sobre el trabajo que realiza MAREA en el ámbito del agua y el medioambiente?
La profesionalidad y compromiso con los que actúa en todos los ámbitos de cada proyecto que se le presenta.
La seguridad y el medio ambiente son fundamentales en este sector. ¿Cómo se integran en el día a día de la obra?
Seguridad y medioambiente se integran desde la planificación y se aplican cada día en la obra mediante evaluaciones de riesgos, formación, uso de EPIs, control de residuos y prevención de impactos ambientales. No son tareas puntuales, sino criterios que guían la ejecución diaria y la toma de decisiones en campo. Hay que ser exhaustivo en todos los ámbitos.
¿Qué papel juega la sostenibilidad en los proyectos que ejecuta MAREA?
Es un pilar clave en todos los proyectos, ya que no se trata de cumplir con las necesidades actuales de sus clientes, sino también cuidar los recursos naturales y reducir el impacto a largo plazo. Es una guía estratégica que aporta valor a proyectos, a los clientes y al entorno.
¿Dónde se ve profesionalmente dentro de 10 años?
Ligado al sector de agua y, por supuesto, en MAREA.
¿Qué le pidió a los Reyes Magos? Como dice mi madre: salud, dinero y amor.
¿Un libro que le haya marcado? El viejo y el mar, de Ernest Hemingway. Porque, al igual que el trabajo diario en el mar, habla de constancia, respeto por la naturaleza y del esfuerzo silencioso que hay detrás de hacer bien las cosas, incluso cuando nadie mira.
¿Una frase que le inspire? La constancia convierte el esfuerzo en resultados.
¿Una persona a la que admire, dentro o fuera de su ámbito profesional? Familiarmente, a mis padres y, profesionalmente, a mi tío Juan José.
¿Su escondite preferido para desconectar? Dentro de un local de ensayo.
¿Un viaje pendiente? Liverpool.








